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"Murió un cartagenero": reacciones de allegados y autoridades por muerte de Salvo Basile

Salvo Basile

La noticia fue confirmada por allegados y rápidamente generó una ola de reacciones entre autoridades, amigos y figuras del ámbito cultural.

Colprensa Salvo Basile

Cartagena amaneció este lunes de luto tras conocerse la muerte de Salvo Basile, gestor cultural, promotor del cine y referente indiscutible de la vida artística de la ciudad. El italiano de nacimiento y cartagenero por elección falleció en la madrugada en su residencia, mientras dormía, luego de enfrentar durante un mes y medio un cáncer de páncreas, que le fue detectado el pasado 1 de diciembre.

La noticia fue confirmada por allegados y rápidamente generó una ola de reacciones entre autoridades, amigos y figuras del ámbito cultural, que recordaron su amor profundo por Cartagena y su legado en el desarrollo artístico y social de la ciudad. El maestro Salvo, murió en su casa, tranquilo y en su cama, según la confirmación de allegados.

Uno de los primeros pronunciamientos fue el del alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, quien a través de su cuenta en la red social X escribió un emotivo mensaje en el que destacó la relación de Basile con la ciudad.

“El ‘Italiano más cartagenero’ de todos, el gran Salvo Basile, falleció esta madrugada. Llegó a Cartagena en el 68 y aquí se quedó. En alguna oportunidad dijo que Cartagena era la ciudad donde iba a morir y ‘donde me van a enterrar con una pepa de mango entre las piernas’”, expresó el mandatario, quien además envió condolencias a su esposa, hijos, familiares y amigos.

Por su parte, el gobernador de Bolívar, Yamil Arana, también lamentó la partida del gestor cultural y resaltó su aporte al cine y a las causas sociales.

“Fue una figura significativa del cine y la televisión, pero sobre todo un cartagenero por adopción que amó esta ciudad como pocos. Su labor en la Junta Directiva del Festival Internacional de Cine de Cartagena y sus proyectos sociales en apoyo a niños y niñas de comunidades vulnerables lo engrandecieron como persona”, señaló.

Una vida dedicada a Cartagena y al cine

Salvo Basile llegó a Cartagena a finales de los años sesenta para participar en el rodaje de una película dirigida por Gillo Pontecorvo. Lo que sería una visita temporal se convirtió en una decisión de vida: quedarse definitivamente en la ciudad, a la que terminó entregando casi seis décadas de trabajo cultural.

Fue presidente de la Junta Directiva del Festival Internacional de Cine de Cartagena (FICCI) y uno de sus principales impulsores, además de promotor permanente de la ciudad en escenarios nacionales e internacionales. Su presencia era habitual en el Centro Histórico, donde durante años recorrió calles y plazas en bicicleta.

Además, Salvo fue reconocido por su trabajo social con niños de los barrios más vulnerables de Cartagena, donde hoy también lo recuerdan con admiración y respeto.

El presidente del Concurso Nacional de Belleza y amigo cercano, Raimundo Angulo, recordó a Basile como un “cartagenero ejemplar”, más allá de su origen italiano.

“Partió un cartagenero. Nació en Nápoles, pero era más cartagenero que los cartageneros. Preocupado por todo lo de Cartagena. Tenía una fundación que daba almuerzos en los barrios y al mismo tiempo proyectaba y promovía a la ciudad permanentemente”, afirmó.

Angulo destacó además su cercanía con figuras como Gabriel García Márquez, con quien compartió viajes y una sólida amistad, y resaltó su carácter afable, efusivo y comprometido con las causas culturales y sociales.

Deja esposa cartagenera, hijos y un legado imborrable

Salvo Basile deja a su esposa Jacqueline Lemaitre, cartagenera, a sus hijos y una extensa familia de amigos, colegas y gestores culturales que hoy lamentan su partida. Durante años residió en el Centro Histórico y más recientemente en el barrio El Laguito, desde donde continuó vinculado a la vida cultural de la ciudad.

Aunque aún no se han confirmado detalles sobre homenajes oficiales o actos fúnebres, distintas voces coinciden en que Cartagena le rendirá tributo a quien dedicó su vida a promover su imagen, su cine y su identidad cultural.

Con su muerte, Cartagena despide no solo a un gestor cultural, sino a uno de los hombres que hizo de la ciudad su hogar definitivo y su mayor obra.