El más reciente informe de la Fiscalía reveló que, un juez de conocimiento condenó a dos exintegrantes de la Policía Nacional por hechos de corrupción ocurridos en Cartagena en el año 2016.
Según el reporte, tras valorar las pruebas presentadas por el ente acusador, los sentenciados son Antonio Padilla Quintero y Jaime Enrique Torres Piedrahíta, fueron declarados coautores del delito de concusión, conducta que se configura cuando un servidor público abusa de su cargo para exigir dinero u otro beneficio.
La decisión judicial está relacionada con un procedimiento realizado en la madrugada del 23 de enero de 2016 en el Centro Histórico de la ciudad; allí, los entonces uniformados, instalaron un puesto de registro y control en vía pública, donde detuvieron a una pareja que se movilizaba en un vehículo particular.
Según estableció el proceso penal, los policías les informaron que la prueba de alcoholimetría había arrojado un resultado positivo, afirmación que no correspondía a la realidad.
Bajo ese argumento, los hoy condenados habrían exigido a los ciudadanos la suma de un millón de pesos a cambio de no aplicar las sanciones legales que, supuestamente, correspondían por conducir en estado de embriaguez. La Fiscalía demostró que se trató de una exigencia indebida, aprovechando la investidura policial para obtener un beneficio económico.
Por estos hechos, el despacho judicial impuso a Padilla Quintero y Torres Piedrahíta una pena de 8 años de prisión. Además, en la misma sentencia se ordenó el pago de una multa equivalente a 66,66 salarios mínimos legales mensuales vigentes y la inhabilidad para ejercer derechos y funciones públicas durante 6 años y 6 meses.
No obstante, esta decisión fue apelada por la defensa de los condenados, por lo que el fallo será revisado por el tribunal correspondiente en segunda instancia. Mientras se resuelve el recurso, el caso se mantiene como un proceso judicial en curso dentro de los términos legales.