Más de 8.000 artículos de presunto contrabando y 10 motores fuera de borda fueron incautados por la Policía Nacional durante operativos de control adelantados en vías de Cartagena.
Según las autoridades, el hallazgo se produjo en un camión que, aparentemente, transportaba productos plásticos de un solo uso con destino al municipio de Turbaco. Sin embargo, al inspeccionar el vehículo, uniformados encontraron un cargamento compuesto por 7.788 unidades de tabaco de mascar conocido como chimó, 750 botellas de licor y 271 alimentos perecederos de procedencia extranjera.
De acuerdo con la Policía Fiscal y Aduanera, la mercancía no contaba con la documentación requerida para acreditar su ingreso legal al país.
Durante los controles también fueron aprehendidos 10 motores fuera de borda que según las autoridades tampoco cumplían con los requisitos exigidos por la regulación aduanera colombiana.
La mercancía ilegal tendría un valor cercano a los 133 mil millones de pesos y quedó a disposición de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, DIAN.
El teniente coronel Carlos René Sacristán Rondón, jefe de la División de Control Operativo Cartagena, aseguró que estos procedimientos buscan afectar las estructuras dedicadas al contrabando y frenar la comercialización ilegal de mercancías extranjeras.
Las autoridades señalaron que los operativos se mantienen en los principales corredores viales de Cartagena como parte de las acciones para combatir el ingreso irregular de productos al territorio nacional.
A este operativo se suma otro procedimiento realizado en una empresa de mensajería del barrio El Bosque, donde unidades de Carabineros y Protección Ambiental hallaron dos paquetes con marihuana ocultos en una encomienda proveniente del interior del país.
De acuerdo con la Policía Metropolitana de Cartagena, el cargamento fue detectado por el canino antinarcóticos “Killer”, que alertó a los uniformados sobre un olor sospechoso en la carga. Tras la inspección, encontraron dos paquetes rectangulares cubiertos con plástico que contenían más de 3.000 dosis de marihuana, las cuales tendrían como destino puntos de expendio en Cartagena.