Nueve personas fueron capturadas en flagrancia por la Policía Nacional, a través de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Metropolitana de Cartagena, por el presunto delito de contaminación ambiental, durante un operativo realizado junto con Cardique y la Armada Nacional en el corregimiento de Membrillal.
La operación, denominada "Libertad de los Cuerpos Hídricos", se activó gracias a una denuncia ciudadana y a las labores permanentes de control y protección de los recursos naturales que adelantan las autoridades en la zona. Los uniformados llegaron hasta un parqueadero de Membrillal, donde sorprendieron a los hoy capturados realizando el vertimiento de aguas servidas y residuos provenientes del lavado de vehículos tipo cisterna hacia un canal que desemboca directamente en el arroyo Membrillal.

Cardique impuso medida preventiva
La autoridad ambiental indicó que las actividades asociadas al tratamiento y manejo de aceites usados e hidrocarburos se desarrollaban sin la autorización ambiental requerida para este tipo de operación. La corporación también precisó que, aunque en algún momento se habría solicitado un permiso de vertimientos de aceite, tras la inspección se determinó que ese trámite no era aplicable a la actividad identificada en el sitio.

Ante estas circunstancias, la corporación decidió imponer una medida preventiva, con el propósito de evitar la continuidad de las conductas que podrían generar afectaciones sobre el recurso hídrico y el ambiente. La medida se adopta mientras avanzan las actuaciones correspondientes y se determina con mayor precisión el alcance de los posibles impactos ambientales.
¿Qué dice la ley sobre el vertimiento de residuos?
Según la Policía, la verificación en el sitio y el concepto técnico de la autoridad ambiental determinaron que los procedimientos se enmarcaron en la normatividad vigente sobre manejo y disposición de residuos y vertimientos.
El Decreto 3930 de 2010 hoy compilado en el Decreto Único Reglamentario 1076 de 2015, es la norma que reglamenta en Colombia los usos del agua y los residuos líquidos, así como el permiso de vertimiento exigido a quienes descargan sustancias hacia fuentes hídricas. Bajo esta normativa, las corporaciones autónomas regionales como Cardique en el caso de Cartagena tienen la facultad de fijar los límites permisibles de descarga, transporte o depósito de sustancias que puedan afectar el ambiente, y de prohibir, restringir o regular el vertimiento de sustancias causantes de degradación ambiental.
La Policía Nacional hizo un llamado a la ciudadanía a continuar denunciando cualquier hecho que atente contra los recursos naturales de la región, e indicó que las autoridades mantendrán los controles ambientales en los cuerpos de agua de Cartagena y sus alrededores.