La tragedia se registró el pasado viernes en el barrio El Pozón, tras el fallecimiento de una niña de un año y cuatro meses en un accidente doméstico, sin embargo, hasta ahora se conoce la información. El hecho enluta a esta comunidad del sur de Cartagena y fue reportado a las autoridades, lo que permitió la rápida llegada de uniformados del sector y del Grupo de Protección a la Infancia y Adolescencia de la Policía Nacional.
De acuerdo con la información reportada, la menor se encontraba en la vivienda bajo el cuidado de adultos y habría sido dejada sola por unos momentos mientras era alimentada. En medio de ese lapso, la niña se habría dirigido al baño del hogar, donde presuntamente había un tanque con agua, en el que posteriormente fue hallada sumergida y sin conocimiento.
Posteriormente, la infante fue trasladada de urgencia a un centro médico cercano, sin embargo, ingresó sin signos vitales, confirmándose su fallecimiento.
Se conoció que la familia de la menor no cuenta con los recursos económicos para brindarle su respectiva sepultura. Frente a esta situación, Jaider Vázquez, líder comunal del barrio El Pozón, explicó que ha estado dialogando con ellos y que se les está dificultando cubrir los costos de los gastos fúnebres.
“El Pozón es un barrio donde viven muchas familias con trabajos informales, de hecho, la familia de la menor es una de ellas, por lo que hago un llamado a la Alcaldía para que los apoyen, ya que en este triste momento no tienen cómo costear su cristiana sepultura. Nadie espera que este tipo de situaciones ocurran”, expresó.
Ante este hecho, Rafael Navarro, director del DADIS, hizo un llamado a padres de familia y tutores responsables de niños a mantener una supervisión constante, especialmente en menores de cinco años que se encuentren en el hogar, con el fin de prevenir accidentes.
“En Cartagena tenemos la costumbre de acumular agua en los hogares, por eso, una recomendación para todos es colocar tapas o cubrir los recipientes con objetos pesados, para evitar que los menores puedan ingresar a recipientes grandes y prevenir tragedias como esta. El ahogamiento en niños ocurre en cuestión de segundos y no produce ruidos, por lo que la supervisión debe ser constante”, señaló.
Desde ese departamento administrativo insistieron en que tomar todas las medidas fundamentales de prevención del riesgo es crucial para salvaguardar el bienestar de los más pequeños, recordando que incluso una pequeña omisión puede tener consecuencias fatales.