La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la concesionaria Ecosistemas del Dique encabezaron un recorrido técnico por el Canal del Dique con la participación de los gobernadores de Sucre, Lucy García; Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa; la gobernadora encargada de Bolívar, Juliana Solano, y el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay.
Este encuentro buscaba verificar las labores de mantenimiento y operación que permiten la navegabilidad en el trayecto de 115 kilómetros entre Calamar y la Bahía de Cartagena.
Durante la inspección, informaron que la operación concesionada ha facilitado el tránsito de más de 3.500 embarcaciones mayores desde junio de 2023. En términos de intervención física, el proyecto ha removido 2,5 millones de metros cúbicos de sedimentos y ejecutado labores de limpieza en 120 kilómetros de diques, priorizando puntos críticos en los municipios de Santa Lucía, Calamar, Gambote y Soplaviento.
El proyecto, calificado como el primer megaproyecto de restauración ambiental en Sudamérica, abarca un área de influencia de 435 mil hectáreas. Ante este panorama, Óscar Torres, presidente de la ANI, destacó la articulación con las administraciones locales para la ejecución de las obras.
“De la mano de las autoridades en los territorios, hemos preservado el bienestar y calidad de vida de la población ribereña al Canal del Dique; gracias a la concesionaria Ecosistema del Dique se prevendrá inundaciones y recuperará los ecosistemas degradados”, afirmó Torres.
En materia de atención a las comunidades, el reporte de la concesión señala la prestación de 300 servicios de asistencia y la operación de dos ambulancias fluviales dotadas para traslados médicos y atenciones en sitio. Estos servicios buscan mitigar riesgos para los 1,5 millones de habitantes de los 19 municipios de influencia del proyecto.
Estudios e infraestructura futura
Actualmente, el Estudio de Impacto Ambiental requerido por la ANLA presenta un avance del 41 %. Las labores de consultoría han completado la toma de datos biológicos en el 67 % del área del proyecto, aprovechando la temporada de lluvias de finales de 2025 para la recolección de muestras.
El diseño final contempla la construcción de complejos de esclusas y compuertas en Calamar y Puerto Badel. Estas estructuras tendrán la función de controlar el caudal de agua, mitigar la intrusión salina y reducir el ingreso de sedimentos a las bahías de Cartagena y Barbacoas, componentes fundamentales para la sostenibilidad de los ecosistemas marinos y continentales de la región.