La Alcaldía de Cartagena presentó los avances del plan para transformar el actual Mercado de Bazurto en un Distrito Cultural, Turístico y Gastronómico, como parte de una estrategia de ordenamiento territorial y revitalización urbana.
El proyecto contempla la relocalización de la central de abastos y la implementación de un Plan Maestro que busca mejorar las condiciones urbanas del sector, integrar el área a su entorno y fortalecer su valor cultural, económico y turístico. La iniciativa se desarrolla en articulación con la Cámara de Comercio de Cartagena y la firma IDOM.
De acuerdo con la administración distrital, el nuevo distrito incluirá espacios públicos como plazas y senderos peatonales, restauración de sistemas ecológicos, mejoras en infraestructura y la incorporación de actividades culturales, comerciales y turísticas. También se prevé la construcción de equipamientos, zonas gastronómicas y proyectos inmobiliarios complementarios.
“Este plan no solo responde a una necesidad de ordenamiento territorial, sino que se enmarca en una visión más amplia, potenciar el valor patrimonial, turístico, cultural y gastronómico del entorno de Bazurto. En un contexto donde muchas ciudades latinoamericanas enfrentan el reto de equilibrar crecimiento con preservación cultural, el Nuevo Bazurto se convierte en una oportunidad para demostrar que el desarrollo puede dialogar con la tradición”, afirmó el alcalde Dumek Turbay.
¿Pa’ dónde moverán el Mercado de Bazurto?
El Distrito avanza en la definición del lugar para trasladar el mercado. Se manejan 3 opciones. Entre las evaluadas, se destaca un predio en el corredor Mamonal–Gambote por su conectividad logística y disponibilidad de suelo. La segunda opción es cercana a Pasacaballos y presenta como principal ventaja su conectividad logística, gracias a la cercanía con la Troncal del Caribe y con áreas agrícolas que facilitan el abastecimiento.
Por otro lado, la tercera zona se localiza al oriente de Cartagena y se destaca por su proximidad al área urbana, lo que favorece la accesibilidad y el transporte de mercancías, especialmente a través de la glorieta de El Pozón.
Según lo informado, el proceso contará con socialización permanente con comerciantes y actores vinculados al mercado, mientras que la Procuraduría General de la Nación realiza seguimiento a la ejecución del plan, en el marco de una orden judicial pendiente desde hace más de una década.
Así será el “Nuevo Bazurto”
El proyecto busca convertirse en un entorno seguro, accesible e inclusivo, generando nuevas oportunidades económicas y mejorando la calidad de vida de comerciantes, visitantes y habitantes.
Entre sus principales líneas de acción se destaca la creación de una red de espacio público de calidad, compuesta por plazas y senderos peatonales que conectarán el mercado con los barrios aledaños y la ciénaga, incorporando vegetación, sombra y criterios de diseño universal para garantizar confort climático.
Asimismo, el plan contempla la restauración y conexión de los sistemas ecológicos estratégicos, junto con el mejoramiento de la infraestructura urbana y la mitigación de riesgos, consolidando un modelo de desarrollo sostenible.
En materia de usos, el proyecto propone la generación de nuevas actividades económicas, culturales y turísticas, posicionando el sector como un polo estratégico de la ciudad. Esto incluye la incorporación de equipamientos, espacios comerciales, actividades productivas complementarias, nuevos atractivos que fortalezcan la experiencia del visitante y proyectos inmobiliarios aledaños.
De igual forma, se plantea fortalecer la intermodalidad y la conectividad del sector, garantizando su integración con otros puntos clave del territorio y futuros proyectos urbanos, así como la organización eficiente de la logística de carga y descarga.
Fases de implementación de proyecto del Mercado de Bazurto
El desarrollo del nuevo Bazurto se proyecta en tres fases para completar el 100 % de ejecución del proyecto.
La fase 1, la cual abarca el 27% del área intervenida, estará enfocada en gastronomía, turismo y un centro cultural y de memoria.
La segunda fase, dividida en dos partes, contempla en la primera de ellas la consolidación de un centro de desarrollo y bienestar, con teatro, vivienda en alquiler, paseo comercial y espacio público.
La otra parte de esta segunda fase contempla oficinas institucionales, hotel, vivienda en alquiler y transformación del espacio público.
Finalmente, la tercera fase incluirá soporte urbano, nuevas viviendas, oficinas privadas, un hotel y más espacio público.