POT Cartagena

El nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de Cartagena avanza: ¿qué falta para aprobarlo?

Nuevo POT de Cartagena supera un paso clave tras 20 años

Después de más de 20 años, el nuevo POT de Cartagena superó el acuerdo ambiental y ahora deberá pasar por dos etapas antes de llegar al Concejo Distrital.

Alcaldía de Cartagena El nuevo POT de Cartagena superó la concertación ambiental y ahora avanza hacia su revisión antes de llegar al Concejo Distrital.

Después de más de 20 años de espera, Cartagena dio un paso importante para actualizar su Plan de Ordenamiento Territorial (POT), el documento que define cómo puede crecer la ciudad, qué zonas se pueden construir y cuáles deben protegerse. El plan ya superó la concertación ambiental y ahora deberá pasar por dos etapas antes de su aprobación.

El alcalde Dumek Turbay firmó el viernes 2 de octubre el acta que cierra esta fase del proceso, en la que participaron Cardique y el Establecimiento Público Ambiental (EPA) de Cartagena. La meta es contar con un POT que oriente el desarrollo de la ciudad hasta el año 2040.

Con este paso, el documento queda listo para ser presentado ante el Consejo Territorial de Planeación, que lo revisará y emitirá un concepto no vinculante. Después llegará al Concejo Distrital, donde los concejales estudiarán la propuesta y decidirán sobre su aprobación.

La concertación ambiental comenzó formalmente el 12 de agosto de 2026. Durante el proceso, las autoridades revisaron los aspectos relacionados con la protección de los ecosistemas, el uso del suelo rural y urbano, la gestión del riesgo y los efectos del cambio climático.

En total, Cardique presentó 76 observaciones y el EPA otras 130, para un total de 206 puntos revisados y concertados. Estos ajustes incluyen cambios en las reglas para ocupar algunas zonas rurales, los usos permitidos del suelo, las densidades de construcción y las condiciones para desarrollar proyectos.

Uno de los puntos incluidos en el nuevo POT son las Áreas con Condicionamiento Ambiental y Áreas de Desarrollo Sostenible. Se trata de zonas que sirven como transición entre los espacios naturales y aquellos donde hay presencia de actividades humanas.

Esto no significa que allí esté prohibida cualquier intervención. Sin embargo, los proyectos deberán contar con autorización previa de la autoridad ambiental y cumplir las condiciones establecidas para evitar daños a los ecosistemas.

La propuesta también busca proteger las fuentes de agua y mantener la conexión entre áreas naturales, al tiempo que permite actividades compatibles con su conservación.

Otro cambio está relacionado con las Áreas de Vida, destinadas a la restauración ambiental y la siembra de árboles, de acuerdo con la Ley 2173 de 2021. La propuesta amplía estas áreas de 551,45 hectáreas a más de 1.759,25 hectáreas, un aumento superior al 319 %.

La norma contempla que empresas medianas y grandes puedan participar en jornadas de siembra y restauración, con una meta mínima de dos árboles por empleado.

El documento también incorpora medidas relacionadas con la calidad del aire y del agua. Entre ellas están los parámetros para controlar contaminantes, las metas de calidad previstas para 2030 y los niveles que pueden activar alertas o medidas de emergencia.

Además, incluye reglas sobre el ruido en la ciudad. La idea es establecer condiciones para las actividades urbanas y los usos mixtos, con el fin de reducir las molestias que afectan la convivencia, la salud y el ambiente.

Otro de los proyectos incluidos es el Plan de Manejo del Parque Forestal y Zoológico Cacique Dulio, que servirá como guía para su conservación, el uso sostenible del espacio y la reducción de impactos ambientales.

La concertación estuvo a cargo de la Secretaría de Planeación, Cardique y el EPA, entidades que revisaron los aspectos ambientales antes de cerrar esta etapa.

Aunque el acuerdo representa un avance para la actualización del ordenamiento de Cartagena, el POT todavía no está aprobado. Primero deberá pasar por el Consejo Territorial de Planeación y luego por el Concejo Distrital.

La decisión final marcará las reglas que orientarán el crecimiento de Cartagena durante los próximos años, incluyendo dónde se podrá construir, qué áreas tendrán protección ambiental y bajo qué condiciones podrán desarrollarse nuevos proyectos.