Un balance entre la tranquilidad y desafíos logísticos reportó la Misión de Observación Electoral (MOE) en Cartagena tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebrada este domingo 31 de mayo.
Desde este medio contactamos con Walter Mejía, coordinador regional de la MOE en la capital de Bolívar, quien dio a conocer el informe de cierre local basado en la vigilancia de unos 60 puestos de votación mediante observadores permanentes e itinerantes.
Aunque el orden público prevaleció en la mayoría de las urnas, la MOE llamó la atención sobre irregularidades repetitivas relacionadas con propaganda electoral no autorizada y errores en el diligenciamiento de las actas de votación.
Irregularidades más frecuentes
De acuerdo con lo expresado por Mejía, la anomalía que más se repitió durante el domingo estuvo ligada al uso de publicidad en lugares prohibidos. Ciudadanos, testigos electorales e incluso jurados de votación ingresaron a los puestos con distintivos alusivos a las campañas presidenciales.
“Distintivos de campaña que están prohibidos no solamente entre los puestos de votación sino en sus inmediaciones, pero que, en esta ocasión, al ser digamos distintivos de campaña bastante sutiles, no recibieron la atención pronta y oportuna de las autoridades”, explicó el coordinador de la MOE.
Asimismo, el observatorio identificó una alta presencia de vehículos destinados al transporte de sufragantes que portaban afiches y propaganda política visible, situación que deberá ser regulada de forma estricta por la fuerza pública y las autoridades de tránsito en la próxima jornada del 21 de junio.
Errores de jurados
Otro de los llamados de atención estuvo dirigido a la Registraduría Nacional por fallas técnico-pedagógicas de los jurados. A pesar de que el preconteo en las elecciones presidenciales cuenta con una mecánica sencilla, los observadores detectaron una cantidad significativa de tachaduras y enmendaduras en los formularios E-14 que afectó por lo menos al 23 % de los documentos.
Walter Mejía aclaró que, si bien estos errores no provocaron discrepancias graves en el consolidado final, sí entorpecieron el proceso de escrutinio posterior, obligando a realizar revisiones minuciosas, reconteos de votos y abriendo la puerta a reclamaciones por parte de los testigos de los diferentes partidos políticos.
Bajó la participación de votantes
En términos de asistencia a las urnas, Cartagena registró una leve caída frente a los comicios legislativos del pasado 8 de marzo, pasando del 50 % al 48,5 % del potencial electoral.
Esta cifra ubica a la ciudad unos 10 puntos por debajo del promedio nacional de participación, aunque marca un incremento si se compara directamente con la primera vuelta presidencial del año 2022.
Respecto a la logística y la infraestructura de los puestos, la MOE calificó el clima general como tranquilo. Solo se reportó un incidente de protesta en la comunidad de Isla Grande, el cual impidió momentáneamente la apertura de las mesas en la mañana, pero logró destrabarse tras diálogos entre la Policía, el delegado de la Registraduría y el consejo comunitario.
Ahora bien, de cara a la segunda vuelta presidencial, la MOE instó a las autoridades electorales a resolver problemas crónicos de infraestructura detectados en varios colegios, tales como deficiencias en el suministro de energía eléctrica, falta de ventilación adecuada en los salones y barreras arquitectónicas que dificultan la movilidad de los votantes en condición de discapacidad.