Plan titán 24

“Nos equivocamos”: Dumek Turbay reconoce fallas del Plan Titán en Cartagena

“Nos equivocamos” Dumek Turbay reconoce fallas del Plan Titán en Cartagena

El mandatario aceptó las limitaciones de la administración distrital para enfrentar la criminalidad de alto impacto.

Cortesía Alcaldía de Cartagena Según el mandatario, las redes transnacionales y economías ilícitas que delinquen en el territorio terminaron sobrepasando el alcance operativo del aparato municipal.

Tras más de un año de absoluto silencio alrededor de la estrategia bandera con la que arrancó su administración, el alcalde Dumek Turbay Paz rompió el hermetismo y reconoció públicamente que "el plan Titán no iba a más".

El pronunciamiento se dio durante la entrega del Informe de Calidad de Vida 2025 de Cartagena Cómo Vamos, escenario en el que el mandatario aceptó las limitaciones de la administración distrital para enfrentar la criminalidad de alto impacto.

Sobre el ‘Plan Titán 24’

En sus inicios, la iniciativa fue presentado como la principal apuesta de seguridad para la ciudad, articulada sobre cuatro ejes estratégicos principales:

  • Recuperación del orden y del espacio público: control estricto en el Centro Histórico y zonas turísticas para frenar la explotación sexual de menores, regular las ventas ambulantes y prohibir el consumo de sustancias psicoactivas.
  • Comandos Élite y operativos de choque: creación de unidades especiales orientadas a la investigación criminal, allanamientos y desarticulación de bandas de microtráfico, extorsión y sicariato.
  • Tecnología e inteligencia: inversión en herramientas de identificación biométrica, drones, cámaras con reconocimiento facial y un centro de analítica para mapas de calor delictivos.
  • Presencia territorial y gobernanza: despliegue de Consejos Comunitarios de Seguridad en los barrios para coordinar la acción de la Policía y las autoridades distritales directamente con la ciudadanía.

No obstante, al hacer el balance, Turbay admitió de forma autocrítica que "en lo público también nos equivocamos" y que, al diseñar la propuesta, no se calculó, "de manera optimista", la verdadera escala de las dinámicas de violencia que golpean a la capital de Bolívar

El desmonte de la estrategia

Al detallar los motivos que llevaron a la Alcaldía a "decidir no hablar más del plan Titán", el mandatario explicó que los delitos más complejos de la ciudad, como el homicidio violento, la extorsión y el sicariato, responden a "círculos del crimen organizado en donde como alcalde no lo puede enfrentar". Esta realidad de redes transnacionales y economías ilícitas terminó sobrepasando el alcance operativo del aparato municipal.

"Son fenómenos que nos desbordan frente a plantear una solución", enfatizó Turbay al describir cómo, pese a revisar constantemente las cifras e invertir recursos en movilidad e infraestructura, la estadística sigue reflejando "una circunstancia difícil". A ello sumó que las propias acciones operativas contra el narcotráfico desencadenan inmediatas retaliaciones en las calles, donde cada resultado positivo de la Policía suele terminar en una "vendetta" o en picos de muertes por sicariato.

Ante este escenario y tras dar por cerrado el ciclo de su plan local, el mandatario confirmó que la ciudad apostará por una articulación directa con el nuevo Gobierno nacional, anunciando la integración de Cartagena las brigadas urbanas de seguridad para perseguir los delitos que, según el propio alcalde, desbordaron la capacidad institucional del Distrito.

Tras confirmar que Cartagena no figuraba inicialmente en el listado de las cinco ciudades seleccionadas para la nueva estrategia de seguridad del Gobierno electo, la Alcaldía gestionó ante el equipo del nuevo Ejecutivo nacional la inclusión de la capital de Bolívar, argumentando la presencia de grupos criminales transnacionales en el territorio. Solicitud que fue aprobada, de acuerdo con las recientes declaraciones del mandatario.