La Alcaldía de Cartagena puso en marcha un proyecto de recuperación integral de las estaciones de Policía de Los Caracoles y Caribe Norte, con una inversión que supera los $8.000 millones, con el objetivo de mejorar las condiciones físicas de estas sedes y su capacidad operativa. Las obras ya iniciaron y, según lo anunciado, se ejecutarán en un plazo aproximado de cuatro a cinco meses.
La intervención surge tras diagnósticos técnicos que evidenciaron un alto deterioro de la infraestructura, con problemas como columnas comprometidas, humedad, fallas eléctricas, pisos dañados y baterías sanitarias en mal estado. De acuerdo con lo explicado por la Secretaría del Interior, el nivel de desgaste era tal que se requería una actuación urgente para evitar riesgos estructurales y limitar afectaciones en la prestación del servicio.
Las dos estaciones cumplen funciones clave como puntos de coordinación policial, recepción de denuncias y despliegue de operativos en zonas estratégicas de la ciudad. Por eso, su estado influye directamente en la logística diaria y en la atención de requerimientos ciudadanos relacionados con seguridad y convivencia.
El plan de obras contempla la renovación de pisos, paredes y techos, adecuación de baños, modernización de redes eléctricas, de agua y de comunicaciones, además de mejoras en iluminación, oficinas, dormitorios y áreas comunes. La meta es dejar ambas instalaciones en condiciones funcionales para el trabajo administrativo y operativo de los uniformados.
Uno de los puntos destacados por las autoridades es que estas estaciones ya no están siendo usadas como centros de reclusión prolongada, como ocurrió en años anteriores debido al hacinamiento en centros carcelarios. Según se explicó en entrevista radial por parte del secretario del Interior, las personas capturadas ahora son trasladadas a la URI de la Fiscalía y posteriormente a centros de detención transitoria como Bellavista, evitando la sobreocupación en estaciones policiales cuya naturaleza no es penitenciaria.
En el caso de la estación de Caribe Norte, conocida también como Chambacú, se indicó que llegó a albergar más de cien personas privadas de la libertad en el pasado, generando hacinamiento y condiciones inadecuadas tanto para detenidos como para policías. Actualmente, esas instalaciones operan sin población retenida permanente y enfocadas en su función de servicio y reacción.
Desde la administración distrital se enmarca esta inversión dentro de una línea de apoyo a la fuerza pública, que en el último año también ha incluido entrega de parque automotor, motos, patrullas y equipos tecnológicos. Ahora, el turno corresponde a la infraestructura física, comenzando con estas dos estaciones priorizadas por su estado.
Las obras coinciden además con intervenciones urbanas en el entorno de Caribe Norte —sector Chambacú— donde se desarrollan proyectos de espacio público y renovación de parques, aunque desde el Distrito se ha señalado que la motivación principal de la obra policial responde al estado crítico de la edificación.
Autoridades locales sostienen que contar con estaciones renovadas puede ayudar a mejorar la capacidad de respuesta y las condiciones laborales de los uniformados. Sin embargo, también reconocen que los resultados en seguridad dependen de múltiples factores adicionales como el número de efectivos, la focalización de operativos y la prevención social del delito.
El contrato de obra ya está en ejecución y el cronograma proyecta la entrega de las estaciones de Los Caracoles y Caribe Norte completamente intervenidas durante el primer semestre del año. Posteriormente, el Distrito prevé avanzar en la priorización de varios CAI que también requieren mejoras físicas.