Habitantes de Isla Grande, en las Islas del Rosario (Cartagena), manifestaron hace unos días su inconformidad por los servicios de energía y agua.
Durante las elecciones del pasado 31 de mayo alzaron la voz por los constantes apagones que, según afirmaron, enfrentan desde hace meses. En las últimas horas la comunidad sostuvo una reunión con la Alcaldía de Cartagena, liderada por Dumek Turbay, ya acordaron medidas a mediano y largo plazo para atender varias de las quejas.
¿Por qué protestan los habitantes de Isla Grande?
En diciembre de 2025 el Gobierno nacional anunció una central de generación eléctrica para este sector; sin embargo, según habitantes de la isla, este proyecto no ha logrado responder a las necesidades energéticas del territorio.
La administración distrital anunció recientemente la adquisición de una nueva planta eléctrica, con una inversión cercana a los 300 millones de pesos, que servirá como respaldo para garantizar la continuidad del servicio en Isla Grande. La medida busca evitar que la comunidad vuelva a enfrentar situaciones como la vivida recientemente, cuando permaneció más de 17 noches y cuatro días sin energía.
El Distrito informó que adelantará gestiones para vincular un operador o socio estratégico que garantice el funcionamiento eficiente y sostenible de la infraestructura energética existente.
Otros compromisos
Durante la reunión también se abordaron otras problemáticas de la comunidad. En materia de salud, la Alcaldía confirmó que habrá una ambulancia náutica disponible de manera permanente para la atención de emergencias, además del fortalecimiento del puesto de salud con personal médico, de enfermería e insumos. Igualmente, anunciaron compromisos para realizar jornadas de vacunación, fumigación y una brigada integral con especialistas.
En educación, el Distrito se comprometió a habilitar en un plazo de 45 días el comedor escolar para garantizar alimentación caliente a los estudiantes. Asimismo, anunció avances para la intervención de la institución educativa y la presentación del diseño del nuevo colegio, obra que proyecta una inversión cercana a los 7.000 millones de pesos.
Las acciones también incluyen la adecuación de un jardín infantil para la atención de niños de 0 a 5 años, la recuperación de escenarios deportivos de la isla y estudios para ampliar la capacidad de almacenamiento y aprovechamiento del agua de lluvia mediante nuevas albercas.