En las últimas horas, la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) de Cartagena en conjunto con la Policía Ambiental, ejecutó un operativo de control en el sector del Barrio Chino tras denuncias ciudadanas sobre el uso indebido de animales en actividades recreativas no autorizadas.
La intervención, motivada por evidencia en video que circulaba en redes sociales, resultó en la aprehensión de cinco caballos y un asno. Según el reporte oficial, estos animales estaban siendo utilizados para competencias de carreras en plena vía pública, práctica que contraviene la normatividad vigente sobre bienestar y protección animal.
Estado de salud de los animales
Tras el procedimiento, los seis animales fueron trasladados a la Plaza de Todos, donde un equipo de veterinarios adelanta la valoración correspondiente para determinar su estado de salud y posibles lesiones derivadas de la explotación. Inmediatamente, la administración distrital aclaró de manera enfática que los equinos rescatados no tienen vínculo con el gremio de cocheros de la ciudad.
Adolfo Pérez, director de la Umata Cartagena, destacó que, “este operativo se realizó gracias a una denuncia ciudadana. Queremos recordarle a todos que en Cartagena los animales se respetan. No vamos a permitir prácticas que impliquen maltrato, explotación o uso indebido de ningún ser vivo”.
Este es el segundo caso de maltrato animal que se registra en la última semana, por lo que, la Umata y la Policía Ambiental informaron que estas jornadas de inspección y vigilancia se mantendrán de forma articulada en diferentes sectores del distrito para evitar el retorno de prácticas de tracción animal o entretenimiento que vulneren la integridad de los especímenes.
Asimismo, las autoridades instaron a la comunidad a continuar utilizando los canales de denuncia ante cualquier sospecha de maltrato o uso irregular de animales en la ciudad.
Por ahora, el caso ha sido puesto en conocimiento de las instancias competentes para el inicio de los procesos sancionatorios contra los responsables de las carreras ilegales, conforme a lo establecido en la ley de protección animal vigente en Colombia.