Aguas de Cartagena

Aguas de Cartagena activa plan de contingencia ante posibles efectos del Fenómeno de El Niño

Aguas de Cartagena activa plan de contigencia ante el Fenómeno del niño

La empresa monitorea los niveles de la fuente de abastecimiento y prepara su infraestructura ante posibles descensos.

Aguas de Cartagena Aguas de Cartagena reforzó la vigilancia del sistema de acueducto ante los posibles efectos de El Niño y pidió a los ciudadanos ahorrar agua.

Cartagena se prepara para enfrentar los posibles efectos que pueda dejar el fenómeno de El Niño durante los próximos meses. Aunque por ahora el servicio de agua potable continúa con normalidad, Aguas de Cartagena mantiene activadas medidas de prevención para anticiparse a un eventual descenso en los niveles de su fuente de abastecimiento.

El escenario climático genera especial atención debido a las condiciones de sequía y altas temperaturas que pueden presentarse en diferentes zonas del país. Según las proyecciones citadas por la empresa, existe una probabilidad superior al 90 % de que las condiciones asociadas a El Niño continúen hasta el primer trimestre de 2027.

Ante esta posibilidad, Aguas de Cartagena asegura que viene realizando un seguimiento permanente al comportamiento de la fuente de abastecimiento, así como a los niveles de almacenamiento y a la calidad del agua que ingresa al sistema.

La vigilancia busca detectar con anticipación cualquier cambio que pueda representar un riesgo para la operación y permitir que se activen las medidas contempladas dentro del plan de contingencia.

Preparan el sistema para posibles niveles bajos

Uno de los principales frentes de trabajo está relacionado con la infraestructura utilizada para captar el agua. Aguas de Cartagena adelanta obras de adaptación en las estructuras de captación, con las que busca mantener la capacidad de bombeo si los niveles de la fuente disminuyen.

El objetivo es evitar que una eventual reducción en los niveles de agua termine afectando el proceso de captación y el posterior envío de agua cruda a las plantas de tratamiento.

La empresa también cuenta con protocolos para responder ante diferentes escenarios y realiza seguimiento a las condiciones hidrológicas, es decir, al comportamiento y disponibilidad del recurso hídrico.

Estas acciones se desarrollan además en coordinación con las autoridades competentes, de manera que las decisiones puedan ajustarse a la evolución de las condiciones climáticas y a las necesidades que se presenten en la ciudad.

El llamado es a no desperdiciar agua

Pero la preparación ante El Niño no depende únicamente de las acciones que adelante la empresa encargada del servicio. Aguas de Cartagena también pidió a los ciudadanos asumir un papel activo y reducir el consumo de agua.

La recomendación está dirigida a hogares, comercios, empresas e instituciones, especialmente en un momento en el que las altas temperaturas pueden llevar a un mayor consumo del recurso.

Evitar dejar las llaves abiertas innecesariamente, reparar rápidamente las fugas de agua, utilizar solo la cantidad necesaria para las labores de limpieza y evitar desperdicios son algunas de las prácticas que pueden ayudar a disminuir el consumo.

El llamado cobra mayor importancia ante la posibilidad de que las condiciones asociadas al fenómeno climático se extiendan durante varios meses. Un menor consumo permite reducir la presión sobre la fuente de abastecimiento y contribuye a que el sistema tenga una mayor capacidad para responder ante eventuales dificultades.

¿Qué vigila Aguas de Cartagena?

La empresa mantiene seguimiento sobre varios aspectos relacionados con el funcionamiento del sistema de acueducto. Entre ellos se encuentran los niveles de la fuente de abastecimiento, el comportamiento de los sistemas de almacenamiento, la calidad del agua y las condiciones de la infraestructura.

Este monitoreo busca identificar cualquier variación antes de que pueda convertirse en una afectación para los usuarios.

Aguas de Cartagena indicó que continuará evaluando el comportamiento de las condiciones hidrológicas y realizando las intervenciones preventivas que sean necesarias para mantener la continuidad y confiabilidad del servicio de agua potable.