Un nuevo caso de tráfico de fauna silvestre fue frustrado en Cartagena gracias a la acción de las autoridades. Un total de 18 aves silvestres fueron incautadas en el aeropuerto internacional Rafael Núñez por la Policía Metropolitana de Cartagena, luego de que una pasajera de nacionalidad mexicana intentara sacarlas del país de manera ilegal.
Las aves fueron trasladadas al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) del EPA Cartagena, donde recibieron atención inmediata tras evidenciar signos de estrés, maltrato y condiciones inadecuadas de transporte. Según el reporte oficial, los animales se encontraban en cajas pequeñas, sin ventilación suficiente ni espacio adecuado, lo que ponía en grave riesgo su bienestar y supervivencia.
Entre las especies recuperadas se identificaron 8 cardenales guajiros, 3 mieleros patirrojos, 1 mielero patiamarillo y 6 soldaditos capirotados, aves que cumplen un papel fundamental en los ecosistemas y cuya captura y comercialización ilegal afectan el equilibrio ambiental.
De acuerdo con la legislación colombiana, el tráfico de especies silvestres es un delito contemplado en el Código Penal (Ley 599 de 2000, modificada por la Ley 2111 de 2021). El artículo 328A establece penas que van desde los 60 hasta los 135 meses de prisión, además de multas económicas que pueden alcanzar hasta 40.000 salarios mínimos legales vigentes para quienes incurran en la comercialización, transporte o tenencia de fauna sin autorización. Por estos hechos, la pasajera fue capturada y puesta a disposición de las autoridades competentes.
Tras la incautación, el EPA Cartagena activó los protocolos de atención para garantizar la recuperación de las aves. La médico veterinaria del CAV, Lorena Beltrán, explicó que los animales fueron sometidos a procesos de valoración, alimentación y estabilización, con el objetivo de preparar su regreso a la naturaleza.
Como parte de este proceso, 14 de las aves fueron trasladadas a la ciudad de Barranquilla, donde serán entregadas a la autoridad ambiental Barranquilla Verde. Allí continuarán su proceso de rehabilitación para posteriormente ser liberadas en su hábitat natural, especialmente en zonas como La Guajira, de donde son originarias algunas de estas especies, como los cardenales guajiros.
Este caso vuelve a poner en evidencia las graves consecuencias del tráfico ilegal de fauna, una práctica que no solo pone en peligro la vida de los animales, sino que también genera impactos negativos en la biodiversidad. Muchas de estas especies, al ser extraídas de su entorno, sufren daños físicos y comportamentales irreversibles, e incluso pueden morir antes de ser rescatadas.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar este tipo de delitos y evitar la compra o tenencia de animales silvestres. Desde el EPA Cartagena se continúan fortaleciendo las acciones de protección ambiental, con el fin de garantizar que cada especie rescatada tenga la oportunidad de regresar a su entorno natural, donde cumple un rol esencial en el equilibrio de los ecosistemas.