Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena

¿Qué falta para empezar la ampliación del aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena? Esto se sabe

Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena

Permisos, temas ambientales y compromisos con Crespo están entre los asuntos que deben resolverse para avanzar con la modernización del aeropuerto.

Cortesía Aeropuerto de Cartagena Aeropuerto Internacional Rafael Núñez de Cartagena

La modernización del aeropuerto Rafael Núñez de Cartagena vuelve a estar sobre la mesa. El Gobierno Nacional, la Alcaldía de Cartagena y el concesionario OINAC se reunieron para revisar los asuntos que todavía están pendientes y que han impedido que el proyecto avance al ritmo esperado.

La reunión contó con la participación del alcalde Dumek Turbay, la ministra de Transporte, Elsa Noguera, el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, y representantes de la concesión encargada de la terminal aérea.

El objetivo principal fue revisar qué falta para poder avanzar con las obras, especialmente en materia de permisos, trámites ambientales y compromisos con las comunidades cercanas al aeropuerto.

Para Cartagena, el proyecto tiene especial importancia debido al crecimiento que ha tenido la ciudad como destino turístico. El Rafael Núñez recibe una parte importante de los viajeros nacionales e internacionales que llegan a la capital de Bolívar y, con el aumento de pasajeros, también han crecido las necesidades de infraestructura.

Por eso, uno de los puntos centrales de la reunión fue buscar una ruta que permita destrabar la ampliación y modernización del aeropuerto y definir las tareas que deberán cumplir las diferentes entidades involucradas.

El alcalde Dumek Turbay señaló que durante la mesa de trabajo también se abordaron las inquietudes de sectores directamente relacionados con la operación del aeropuerto. Entre ellos están los taxistas, los habitantes del barrio Crespo y otros actores de la zona.

Uno de los asuntos que genera mayor atención es precisamente la relación entre las obras y las comunidades que viven alrededor de la terminal. En el caso de Crespo, la Alcaldía planteó la necesidad de resolver situaciones que generan preocupación entre los habitantes y garantizar condiciones que permitan avanzar con el proyecto sin dejar de atender las necesidades del sector.

Otro de los temas discutidos fue la posibilidad de formalizar y entregar un espacio deportivo para la comunidad de Crespo, una solicitud que lleva varios años sobre la mesa y que el Distrito busca concretar.

El componente ambiental también ocupa un lugar importante dentro del proceso. De acuerdo con lo expuesto durante la reunión, las medidas ambientales contemplan acciones para evitar, mitigar y compensar los posibles impactos asociados al proyecto.

En esta etapa, uno de los puntos que deberá definirse está relacionado con las medidas de compensación y la protección de ecosistemas como los manglares y cuerpos de agua de Cartagena.

La idea es que las obligaciones ambientales que se deriven de la modernización puedan traducirse también en acciones de recuperación y protección de estos espacios, teniendo en cuenta la importancia que tienen para el equilibrio ambiental de la ciudad.

Mientras tanto, desde el Gobierno Nacional se anunció que habrá seguimiento a los compromisos establecidos en la mesa de trabajo. La ministra de Transporte, Elsa Noguera, indicó que regresará a Cartagena para revisar los avances en los trámites y asuntos que todavía están pendientes.

La modernización del Rafael Núñez es un proyecto que busca responder al crecimiento de la demanda aérea de Cartagena y mejorar las condiciones de una terminal que se ha convertido en una de las principales puertas de entrada a la ciudad.

El aeropuerto cerró 2025 con cerca de 3,8 millones de pasajeros, una cifra que refleja el aumento de viajeros que llegan a Cartagena. Además, la ciudad cuenta actualmente con una importante conexión internacional, lo que ha aumentado la presión sobre la infraestructura aeroportuaria.

De acuerdo con el proyecto de modernización de la concesión OINAC, las obras contemplan una ampliación de la terminal y otras intervenciones destinadas a aumentar la capacidad del aeropuerto para atender pasajeros.

El reto ahora está en que los diferentes trámites y compromisos puedan resolverse para pasar de las mesas de trabajo a las obras.

Para la ciudad, el proyecto no solo está relacionado con tener una terminal aérea más grande. También está ligado al turismo, la conectividad internacional, la generación de empleo y la competitividad de Cartagena.

La Alcaldía insiste en que las inquietudes de los habitantes de Crespo, los taxistas y otros sectores deberán ser tenidas en cuenta mientras avanza el proceso. Al mismo tiempo, el Gobierno Nacional y el concesionario deberán continuar con la revisión de los permisos y obligaciones necesarias.

Por ahora, no se trata todavía del inicio de las obras, sino de una nueva etapa de coordinación entre las entidades que tienen responsabilidades sobre el proyecto. La apuesta es que los acuerdos alcanzados permitan superar los obstáculos pendientes y darle vía libre a la modernización del aeropuerto Rafael Núñez, una obra que Cartagena considera necesaria para responder al crecimiento que ha tenido la ciudad y a la llegada cada vez mayor de viajeros.